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LA CONSTITUCIÓN DE SUJETO I(a). EL HOMO SAPIENS. Siguendo el texto del Premio Nobel J. Saramago: Caín

Comentario sobre Caín (José Saramago, 2009)

(a) La mirada científica.

(a”) La mirada Psicoanalítica.

“Caín” es la visión del “macho” primitivo descrita por José de Sousa Saramago, un portugués nacido en 1922, de origen humilde, que tiene que dejar de estudiar por motivos económicos y que vive la dictadura de Salazar, las guerras de liberación de las colonias portuguesas, la revolución de los claveles y que, una vez remontado todo esto, no es reconocido por su propio país hasta que no le concedieron el Nobel en  1998.

Por tanto, “Caín” es una visión novelesca de un posible origen del Homo sapiens escrita por otro Homo sapiens que ha conocido bien la dominación y la represión del hombre por otros hombres, los motivos y las excusas de los hombres para usar la violencia, la envidia y la injusticia en un país que como España tenía como referente ético a la Biblia.

Kika

Es lógico que cualquier ser inteligente, y más aún cuando se es más inteligente que la media, se pregunte, e incluso especule y fantasee, sobre las causas y orígenes de este comportamiento “anti-humanitario” del ser humano. Y así lo hizo Saramago, entre muchos otros hombres inteligentes (como Freud, Sartre, etc, etc) en un tono valiente, aún sabiendo que su libro “Caín”, como le sucedió a su precedente “Evangelios” se considerara una blasfemia provocadora en algunos círculos. Ese era su objetivo, sin duda, la provocación. Provocar el pensamiento y la reflexión de los otros, en tiempos donde la masa se adormece instalada en la comodidad. Sería digno de un debate posterior el hecho de que en estos últimos años algunos “ancianos” que me atrevería a calificar de “sabios” a juzgar por sus experiencias (entre otros, Saramago, Sampedro, Hessel, Mayor-Zaragoza, Mandela, etc) que han pasado por vivencias parecidas, nos provocan, cada vez más explícitamente, para que salgamos del letargo de unas condiciones de “comodidad” de la humanidad falseadas e insostenibles.

Caín aparece tras varias intentonas frustradas de la evolución de convertir un simio en un hombre. Todos estos ensayos duraron 5-7 millones de años, y tuvieron que darse multitud de procesos de mutación y selección evolutiva, con lo que ello implica de procesos catastróficos, depredación, luchas inter-homínidas, etc. Finalmente prosperó el “Homo” autollamado “sapiens”, que según la Biología Molecular procede de una única “Eva mitocondrial”, cuyo origen estuvo probablemente en Tanzania hace 150-200 mil años (Soares, Pedro et al 2009, Supplemental Data, Correcting for Purifying Selection: An Improved Human Mitochondrial Molecular Clock. AJHG, Volume 84, y Mitochondrial Eve and Y-chromosomal Adam. The Genetic Genealogist). Estos hijos de Eva (¿o deberíamos decir de Caín?) se convirtieron una nueva especie capaz de pensar, de comunicarse con un lenguaje simbólico basado en la riqueza de los sonidos (y no sólo en los gestos, como otros simios). Este nuevo Homo sapiens, cuyas mutaciones acumuladas le hacían tener una base cerebral  (esfenoides) y un frontal craneal diferentes,  y que, por tanto, podían andar erguidos y tener más espacio (conexiones) para las funciones cerebrales relacionadas con las emociones, el lenguaje y la capacidad sintética del pensamiento. ¡Fantástico!, pero no olvidemos que este prodigio requirió varios millones de años y muchas intentonas frustradas, por una razón muy simple: siguió las leyes de un Universo “deshumanizado” (incluyendo las de la Genética) para las cuales 200.000 años no es demasiado tiempo.

Sea como fuere, el Homo sapiens o alguno de los otros “Homos” fallidos llegan a ser conscientes de sus deficiencias, se sienten inseguros y, por tanto, se hacen conscientes de que necesitan protección. Esta protección se busca de dos formas. Una más primitiva, como sus familiares “los otros simios” mediante asociaciones tipo Noyau (hembras y sus crias), monogámicas, poliándricas (una sola hembra activa y muchos machos), 1 solo macho y varias hembras, solo machos, sociedades de fisión-fusión y supertropa. Todos estos tipos de asociaciones se dan en la humanidad y en distintas especies de primates.

La segunda forma de sentirse protegido y guiado es más elaborada y debió surgir en algún momento no aclarado de esos 5-7 millones de años de intentonas de humanidad. La necesidad se hizo imagen mental y creamos (y creímos, incluso renunciando a algunas de nuestras conquistas, como el pensamiento lógico) algo o alguien más poderoso que nosotros mismos, que ha recibido muchos nombres a lo largo de las distintas civilizaciones, religiones, sectas y movimientos socio-políticos, y no es más que la necesidad de un referente de poder para este pobre simio llamado Homo sapiens, un referente tan importante para él como el referente materno o paterno (o incluso más en algunos casos), como tan artísticamente representó Stanley Kubrick en Odisea Espacial 2001 acompañado por un fragmento de la pieza genial de Richard Strauss, de igual nombre que el libro de Friedrich Nietzsche “asi habló Zaratustra”. Visionado de vídeo.

 

Pues bien, esta obra novela las luces y las sombras del hombre primitivo (Caín), un macho alfa de Homo sapiens capaz no solo de creer en la existencia de Dios, sino que dando un paso más es capaz  de rebelarse contra la injusticia y el despotismo divino, y al mismo tiempo ser víctima de sus instintos simiescos más básicos. Estamos hablando de alguien que habitó la Tierra hace alrededor de 200.000 años y que, según la novela, vagó por nuestro planeta como un saltimbanqui de dos órdenes de magnitud en el tiempo hasta hace 3.400 años aproximadamente (tales son las dataciones más o menos científicas de los relatos que aparecen en la novela y que, sin embargo, no suponen un avance substancial del comportamiento humano). De hecho sería difícil distinguir grandes cambios cronológicos en la novela si no fuese por los cambios de paisaje que muestra el relato. Sin embargo, entre todos esos pasajes de la biblia vividos por Caín (por castigo divino según la imaginación de Saramago) transcurrieron (se supone) más de 150.000 años. La imaginación de Saramago hace a Caín testigo de crueldades y traiciones de Dios y entre los hombres, traumado por sus vivencias y contradicciones, finalmente tiene que optar entre ser padre o verdugo de la humanidad.

caín

Si nos fijamos, la actitud de Caín no parece ser muy diferente de cualquier muchacho que se sienta poco querido por sus padres hoy en día, como la actitud de Dios en la novela no parece muy diferente del poder que nos domina hoy en día. Me gustaría comentar más detenidamente estas dos afirmaciones. 

Kika Sánchez Jiménez
Catedrática de Bioquímica y Biología Molecular
Dpt. Biología Molecular y Bioquímica
Facultad de Ciencias
Universidad de Málaga
Campus de Teatinos s/n
29071 Málaga
Unidad 741 CIBERER (ISCIII)
http://www.bmbq.uma.es/procel
http://www.sbmm.uma.es

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