Recomendaciones de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía

Nº 2.- Almacenamiento y conservación de medicamentos y productos sanitarios en unidades asistenciales

Abril/2020

Introducción

Para garantizar la eficacia y seguridad de los medicamentos, éstos deben mantenerse dentro de sus especificaciones físicas, químicas, microbiológicas, terapéuticas y toxicológicas desde su fabricación hasta su administración a un paciente. El correcto almacenamiento y conservación de los medicamentos en las unidades asistenciales contribuyen al mantenimiento de dichas especificaciones.

Los factores ambientales (temperatura, luz, humedad, radiaciones, etc.) pueden comprometer la estabilidad de los medicamentos y productos sanitarios (PS). En este sentido, se ha comprobado que la nitroglicerina pierde potencia al estar expuesta a la luz y que una temperatura elevada puede acelerar el proceso de degradación de los medicamentos, pudiendo conducir a una disminución de su actividad, a la formación de productos tóxicos o a la alteración de sus características organolépticas.

Las propiedades de los medicamentos también pueden resultar afectadas si se alcanza su fecha de caducidad. Se han descrito casos de toxicidad renal producidos por el uso de tetraciclinas caducadas y una mayor probabilidad de reacciones de hipersensibilidad asociadas al uso de penicilinas caducadas.

La Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), a través de su proceso de certificación, evalúa cómo las unidades asistenciales almacenan y conservan los medicamentos y PS en sus almacenes y botiquines, entre otros.

Situación actual

Sobre 139 unidades asistenciales evaluadas entre 2017 y 2019, los evaluadores de ACSA identificaron áreas de mejora en los siguientes aspectos relacionados con el almacenamiento y conservación de medicamentos y PS: sistema de revisión de caducidades (47,5%), control del stock (especialmente de estupefacientes) (37,6%),  registros de revisiones realizadas (caducidades, carro de parada, temperatura, etc.) (34,6%), medicamentos multidosis abiertos (26,7%), integridad del carro de parada (21,8%), cadena de frío (18,8%), identificación de medicamentos (18,8%), viales de potasio concentrado y medicamentos con nombre parecido o similares físicamente (16,8%), PS estériles (13,9%), dispositivos para controlar la temperatura de las neveras (12%) y custodia de los medicamentos estupefacientes (6,9%).

Recomendaciones

En base a los resultados obtenidos, ACSA propone las siguientes recomendaciones para disponer de medicamentos y PS seguros y eficaces en las unidades asistenciales:

  1. Definir un protocolo en el que se describan los procesos de almacenamiento y conservación de medicamentos y PS, incluyendo las responsabilidades, la periodicidad de las revisiones y los registros necesarios para llevarlo a cabo (temperatura de las neveras, revisión del carro de parada, etc.). Los registros cumplimentados deben archivarse. El protocolo debe mantenerse actualizado (revisión cada 3-5 años).

  2. Almacenar los medicamentos y PS en condiciones adecuadas de limpieza, humedad y temperatura. Evitar la incidencia de la luz solar directa y otras fuentes de calor sobre los medicamentos y PS. No almacenar estos productos junto a otros, como residuos.
  3. Mantener los medicamentos correctamente identificados en su envase original o con etiquetas legibles que indiquen: nombre comercial, principio activo, dosificación, vía de administración, fecha de caducidad y lote.
  4. Etiquetar todas las jeringas y los frascos o bolsas a los que se le añadan medicamentos, identificando claramente: nombre del principio activo añadido, dosis, vía de administración, fecha de caducidad y paciente al que se le va a administrar (con 2 identificadores válidos).
  5. Revisar los almacenes, botiquines y carro de parada de la unidad con la periodicidad establecida en el protocolo, comprobando el estado y la fecha de validez de los medicamentos y PS. Retirar aquellos productos en mal estado/caducados en el contenedor destinado para ello.
  6. Disponer de un listado de los medicamentos y material del carro de parada y de su stock. Para garantizar que su contenido está intacto se recomienda colocar un precinto o similar. Debería quedar registro de las aperturas realizadas.
  7. Mantener el carro de parada en un lugar fácilmente accesible. Comprobar, con la frecuencia establecida, que el desfibrilador funciona correctamente, dejando registro de dichas actuaciones. Verificar también, que el laringoscopio funciona y que se dispone de pilas y bombillas de repuesto.
  8. Conservar los medicamentos termolábiles dentro del rango de temperatura óptimo (entre +2º y +8ºC), para que mantengan sus propiedades originales. Disponer de termómetros u otros dispositivos que midan la temperatura máxima y mínima alcanzadas en la nevera, anotándolas diariamente en un registro, así como las actuaciones realizadas en caso de observar una temperatura fuera del rango óptimo. Limitar el número de aperturas de la nevera y su duración; por ello, los medicamentos de mayor uso y los que tienen una caducidad más próxima deben colocarse en las zonas más accesibles.
  9. Retirar de los botiquines los viales de cloruro de potasio concentrado y otros viales de electrolitos concentrados. Si deben permanecer en la unidad, éstos deben almacenarse separados de las presentaciones diluidas y claramente identificadas con “Diluir antes de administrar”.
  10. Almacenar, separados entre sí, los medicamentos con un envase o etiquetado similar y los que tienen nombres parecidos o disponer de sistemas de alerta que adviertan del riesgo de confusión.
  11. Mantener los medicamentos de ensayos clínicos separados del resto de medicamentos y en un lugar controlado.
  12. Custodiar bajo llave los medicamentos estupefacientes y controlar sus entradas y salidas mediante un libro de movimiento o similar y vales de petición. Comprobar, con la periodicidad establecida en el protocolo, que las existencias coinciden con el saldo del libro.
  13. Establecer el periodo de validez de los medicamentos multidosis tras su apertura (pomadas, jarabes, etc.) y anotar la fecha de dicha apertura en los envases. Identificar correctamente los medicamentos multidosis de uso individual (bolígrafos de insulina, colirios, etc.) con 2 identificadores válidos del paciente.
  14. Retirar de los botiquines los lotes de medicamentos y PS afectados por una alerta sanitaria.
  15. Notificar cualquier riesgo o incidente relacionado con el almacenamiento y conservación de los medicamentos con vistas a evitar futuros daños asociados a errores con el uso de la medicación.

Referencias

  • Cuestionario de autoevaluación de la seguridad del sistema de utilización de los medicamentos en los hospitales. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2018.
  • Cuestionario de autoevaluación de la seguridad del uso de medicamentos en los servicios de medicina intensiva. Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos; 2019.
  • Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud. Periodo 2015-2020. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2016.
  • Estrategia para la Seguridad del Paciente Andalucía. Plan estratégico de calidad del Sistema Sanitario Público de Andalucía. Sevilla: Consejería de Salud y Familias; 2019.
  • Evolución de la implantación de prácticas seguras de utilización de medicamentos en los hospitales españoles (2007-2011). Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2012.
  • Guía de buenas prácticas de preparación de medicamentos en servicios de farmacia hospitalaria. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2014.
  • Institute for Safe Medication Practices [internet]. Disponible en: https://www.ismp.org/
  • Instituto para el uso seguro de los medicamentos España [internet]. Disponible en: http://www.ismp-espana.org/
  • International Medication Safety Network [internet]. Disponible en: https://www.intmedsafe.net/
  • National Patient Safety Goals [Internet]. Joint Commission; 2020.
  • Nueve soluciones para la seguridad del paciente. Geneva: WHO; 2007.
  • Safe Practices for Better Healthcare – 2010 Update: A Consensus Report. Washington DC: National Quality Forum; 2010.
  • Prácticas para mejorar la seguridad de los medicamentos de alto riesgo. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo; 2007.
  • Real Decreto 1675/2012, de 14 de diciembre, por el que se regulan las recetas oficiales y los requisitos especiales de prescripción y dispensación de estupefacientes para uso humano y veterinario. Orden PRE/2436/2013, de 26 de diciembre, por la que se modifican los anexos I, II, III y IV del Real Decreto 1675/2012
  • Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria [internet]. Disponible en: https://www.sefh.es/
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