Sobre la diabetes tipo I

¿Qué es?

Se trata de un desorden del metabolismo de la glucosa, debido al mal funcionamiento de la hormona que se encarga de metabolizarla: la insulina (segregada por el páncreas, su misión es facilitar que la glucosa que circula en la sangre penetre en las células y sea aprovechada como energía). Durante la digestión se descomponen los alimentos para crear glucosa, la mayor fuente de combustible para el cuerpo. Esta glucosa pasa a la sangre, donde la insulina le permite entrar en las células. Cuando la insulina es escasa o funciona mal, la glucosa no puede ser utilizada por los tejidos. Se produce entonces un aumento de glucosa en sangre llamado hiperglucemia. Los niveles normales de glucosa se sitúan entre 60 y 120 mg por cada 100ml, cuando esta cantidad supera los 180mg por 100ml, la glucosa pasa a la orina.

¿Cómo afecta a la población infantil?

La diabetes es la segunda enfermedad crónica más frecuente en edad pediátrica, siendo la diabetes tipo 1 la predominante, aunque poco común antes de los seis meses de edad. El número de casos nuevos por año que se diagnostican varía mucho según los países y está aumentando en el mundo occidental (en Andalucía se estima que se diagnostican unos 200-250 nuevos casos anuales por debajo de los 15 años). En España existen unos 29.000 niños y niñas menores de 15 años que tienen diabetes. En Andalucía, en torno a 2.000, de los cuales, 700-800 tienen 8 años o menos.

Tratamiento

El tratamiento de la diabetes tipo 1 es individualizado, bajo la supervisión de un médico especialista y requiere de:

  • Plan apropiado de control de dieta y peso.
  • Actividad física.
  • Control y análisis de la concentración de glucosa en sangre.
  • Insulina (siempre imprescindible en la diabetes tipo 1).
En caso de emergencia

El menor con diabetes puede presentar descompensaciones en los niveles de glucosa en sangre. De este modo, podría presentar hiperglucemia, que nunca se presenta de forma brusca, sino que lo hace gradualmente y no constituye una situación de auténtica emergencia, salvo casos muy extremos, o hipoglucemia, que suele ocurrir antes de las comidas o después del ejercicio, y puede aparecer de forma brusca. Hay que actuar rápidamente, pero con tranquilidad e intentando no ponerse nervioso, porque el tratamiento es sencillo y la respuesta muy agradecida. La forma de actuar en función de la sintomatología será la siguiente:

1. Hipoglucemia leve. Sus síntomas son dolor de cabeza, temblor, palidez, cansancio, irritabilidad, mal humor, sudoración, taquicardia, piel fría, confusión. El tratamiento (es conveniente preguntar a la familia que le dan habitualmente en casa) será dar de inmediato alguno de los siguientes productos:

  • un vaso de leche entera;
  • un vaso de zumo;
  • un caramelo.

2. Hipoglucemia moderada. Sus síntomas son conducta combativa, desorientación, letargo. El tratamiento es el mismo que en el caso anterior, pero si no hay seguridad de que el alumno o alumna pueda tragar, se actuará como si fuera hipoglucemia grave.

3. Hipoglucemia grave. El síntoma es la pérdida de conocimiento. En este caso no se debe intentar dar nada por boca. Hay que avisar inmediatamente al teléfono de emergencias 112 o llevar al centro sanitario más cercano. Avisar a las personas de contacto de la ficha. Es conveniente administrar Glucagon®, sobre todo si no hay un centro sanitario próximo o se prevé que se pueda demorar la atención de emergencias. El Glucagon® se administra por vía subcutánea (como la insulina) o intramuscular (como una inyección normal en la nalga), según la siguiente pauta:

  • todo el contenido de una ampolla en los niños y niñas que pesen más de 30 Kg (como en los adultos);
  • la mitad de la ampolla en niños y niñas que pesen entre 15 y 30 Kg;
  • un cuarto de la ampolla en los niños que pesen menos de 15 Kg.

En el entorno escolar

Pautas para una escolarización segura:

  1. La familia comunicará al centro la existencia de la enfermedad. Si la información es trasladada al tutor o tutora del alumno o la alumna o a cualquier otra persona que preste servicios en el centro educativo, se comunicará esta circunstancia al equipo directivo.
  2. Esta información por parte de la familia irá acompañada de un informe médico en el que se detallen las necesidades del alumno o la alumna durante su estancia en el centro educativo. Si no existiese dicho informe, el equipo directivo lo recabará de la familia.
  3. La familia entregará al equipo directivo la FICHA TÉCNICA DEL ALUMNO O ALUMNA CON DIABETES.
  4. El equipo directivo, el equipo docente que atiende al alumno o la alumna y el médico o médica del Equipo de Orientación Educativa de la zona, valorarán las necesidades del alumno o la alumna y adoptarán las medidas oportunas para garantizar la escolarización segura del alumno o la alumna.
  5. Si el Equipo de Orientación Educativa no cuenta con médico o médica, el equipo directivo del centro solicitará al Equipo Técnico Provincial para la Orientación Educativa y Profesional la asignación de un médico o médica de otro Equipo para que participe en esta valoración y adopción de medidas.
  6. Todas las medidas adoptadas quedarán recogidas en un informe que se incorporará al expediente del alumno o la alumna.
  7. Las medidas básicas en el centro educativo contemplarán, al menos, las siguientes:
    • Información al Claustro y al personal no docente sobre la enfermedad y las actuaciones a realizar con el alumno o la alumna. La FICHA TÉCNICA DEL ALUMNO O ALUMNA CON DIABETES se colocará en un tablón de anuncios en la sala de profesorado o en algún lugar conocido por todo el personal del centro para tener la información accesible en todo momento.
    • Adaptación de la dieta en el comedor escolar si fuese necesario.
    • Información a la familia con antelación de las excursiones y/o salidas del centro para adoptar las medidas preventivas oportunas.
    • Disponer de viales de Glucagón® (conservado en refrigerador) para su administración en caso de hipoglucemias graves (hipervincular con el apartado de hipoglucemias graves del apartado anterior).
    • Se tendrán en cuenta las siguientes recomendaciones en relación con la alimentación y los niveles de glucosa:
      • Aperitivos: el menor con diabetes necesita tomar algún aperitivo a media mañana y a media tarde ya que son los momentos en los que la glucosa puede bajar demasiado.
      • Fiestas en la clase: El alumnado con diabetes podrá participar en las fiestas o celebraciones que se realicen en la clase o en el centro. Para ello, se avisará con antelación a las familias de tal forma que se puedan adaptar los alimentos o se proporcione un alimento alternativo.
      • El alumnado necesitará medir las cifras de azúcar en sangre antes de las comidas. Para ello, llevará al centro el equipo adecuado (ya sean agujas para pincharse los dedos, tiras reactivas, aparatos para la lectura de la tira o aparatos de medición constantes que es lo que utiliza la mayoría). Puede precisar ayuda o supervisión.
      • La actividad física es aún más importante para los menores con diabetes que para los demás, por lo que no deben ser excluidos del ejercicio físico ni las actividades deportivas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que:
        • Durante el ejercicio pueden ocurrir bajadas de azúcar (hipoglucemias), por lo que puede ser necesario tomar algún aperitivo antes, sobre todo si es a última hora de la mañana o de la tarde (antes de las comidas) o el ejercicio va a ser más intenso de lo habitual.
        • Si se tiene el azúcar alto (glucemias por encima de 300 mg/dl) o acetona en orina, no se debe hacer ejercicio porque puede empeorar la situación de hiperglucemia y producir cetosis (descompensación de la diabetes, potencialmente grave). Los ejercicios físicos aconsejables son los de baja resistencia (footing, bicicleta, fútbol, comba…). Son preferibles los que se realizan en grupo y al aire libre. No deben llegar al agotamiento.